La SEA defiende la seguridad de las estatinas

La Sociedad Española de Arteriosclerosis defiende la seguridad de las estatinas, tras 20 años de utilización en España, para tratamientos hipocolesterolemiantes porque, a su juicio, continúan mostrando un excelente perfil de eficacia, seguridad y tolerancia.

La Sociedad Española de Arteriosclerosis (SEA) se manifiesta así después de que la ‘Food and Drug Administration’ (FDA) de Estados Unidos lanzase una serie de advertencias de seguridad en relación al tratamiento con estatinas a pacientes que presentan niveles elevados de colesterol. “Es probablemente el grupo farmacológico cuyas indicaciones tienen un mayor aval científico, por lo que su utilización se basa plenamente en la evidencia científica”, explica el presidente ejecutivo del Comité Científico de la SEA, Lluís Masana.

Dicho esto, recuerda que se calcula que por cada 40 miligramos de colesterol LDL que reducen las estatinas, “las probabilidades de presentar un nuevo episodio cardiovascular grave se reducen un 20 por ciento”. Además, ha proseguido, su utilización en pacientes de alto riesgo “reduce el riesgo vascular aproximadamente un 50 por ciento”.

Sin datos

Asimismo, en relación a la advertencia realizada por la FDA sobre la posibilidad de la aparición de alteraciones cognitivas asociadas al uso de estatinas, la SEA asegura que en ningún caso se ha vinculado el uso de estatinas con una mayor probabilidad de desarrollo de demencia tipo Alzheimer o similares. “Aunque esto está aclarado en el documento, la FDA hace referencia a un tipo de alteraciones de la memoria que no se han logrado definir con claridad, que son transitorias, reversibles e independientes del tipo de estatina, dosis y duración del tratamiento”, destaca el presidente ejecutivo del Comité Científico de la SEA.

No obstante, la SEA comenta que los datos de los estudios randomizados y los estudios observacionales no permiten concluir que exista una asociación entre el uso de estatinas y las alteraciones cognitivas. Por tanto, “la afirmación de la FDA no debe, en ningún modo, mediatizar la indicación terapéutica de estatinas en pacientes con elevado riesgo cardiovascular”.

Diabetes

Por otro lado y en relación a la advertencia del efecto de las estatinas en la inducción de diabetes, la Sociedad remarca que el beneficio obtenido con el tratamiento en términos de reducción del riesgo cardiovascular es “sobradamente superior” a los posibles riesgos de aparición de diabetes.

“Es cierto que se estima que las estatinas pueden incrementar la aparición de un nuevo caso de diabetes por cada 250 pacientes tratados durante aproximadamente cuatro años, pero los meta-análisis sugieren que existe una mayor asociación en tratamientos con dosis elevadas y en personas con mayor edad”, recalca Masana.

Sin embargo, y a pesar de esto, la Sociedad subraya la necesidad de realizar tratamientos preventivos con estatinas a las dosis necesarias para obtener los objetivos terapéuticos recomendados por las sociedades nacionales e internacionales. “Precisamente los pacientes con alteraciones previas del metabolismo glucídico son importantes candidatos a seguir este tratamiento”, puntualiza.

Nuevas Guías

Respecto a la recientemente publicada Guía de Farmacoterapia del Servicio Catalán de Salud, el presidente de la SEA, Juan Pedro-Botet, ha asegurado que las anotaciones tienen un “indudable interés práctico” para los médicos asistenciales que utilizan y prescriben fármacos hipolipemiantes.

Asimismo, en relación al uso de Simvastatina, la SEA, tal y como hizo la FDA, recomienda que se tenga en consideración su perfil de interacciones medicamentosas, especialmente porque está contraindicada la utilización de la dosis de 80 miligramos al día por su elevado riesgo de miotoxicidad.

En el caso de la Lovastatina, al tener propiedades fisicoquímicas y farmacocinéticas similares a las del medicamento anterior, la SEA, al igual que la FDA, recomienda que se valore con cautela su perfil de interacciones medicamentosas que pudiera derivar en un aumento de episodios adversos.

Finalmente, desde esta sociedad científica, se hace una puntualización a esta Guía debido a que únicamente reconoce como fibrato de referencia al gemfibrozilo. “Consideramos que este fibrato causa un mayor número de aparición de efectos adversos si se utiliza junto con las estatinas”, zanja Pedro-Botet.

Por ello, desde la Sociedad se recomienda que se utilice el fenofibrato ya que éste no presenta ninguna interacción significativa con las estatinas y no incrementa el riesgo de hepatoxicidad, ni de miotoxicidad.

“Este debe ser el fibrato de elección en la práctica clínica cuando esté indicado instaurar la terapia combinada con estatinas”, aclara el presidente de la SEA, para recalcar la necesidad de valorar cuidadosamente el perfil de interacciones farmacológicas al diseñar el tratamiento hipolipemiante. “Algo, que sin duda, facilitará la consecución de los objetivos terapéuticos marcados por las recomendaciones nacionales e internacionales sobre el manejo de dislipemias”, concluye.

Fuente: Agencias