Sopa de arroz, conejo y zumo de granada y mandarina.

El menú saludable que os proponemos esta semana está encabezado por una sopa calentita de arroz. El arroz va a aportarnos principalmente, hidratos de carbono complejos además de proteínas vegetales, minerales y vitaminas, principalmente tiamina, riboflavina y niacina (en mayor cantidad en la versión integral).
Siguiendo con nuestro menú, tenemos conejo guisado con champiñones y espárragos trigueros, un plato muy nutritivo y rico en micronutrientes, debido a la combinación de ingredientes utilizados. La carne de conejo aporta proteínas de alta calidad y digestibilidad, y su contenido mineral, destacable en hierro, cinc y magnesio, se completa con el potasio y fósforo de los champiñones y los espárragos trigueros.
Para concluir nuestro menú tenemos un estupendo zumo de granada y mandarina. Estas frutas se caracterizan por su alto contenido en agua y antioxidantes importantes para prevenir enfermedades cardiovasculares, degenerativas y algunos tipos de cáncer. La granada contiene flavonoides, pigmentos vegetales responsables de su color rojizo, mientras que la mandarina es una extraordinaria fuente de vitamina C. Además, ambas frutas tienen un elevado contenido en potasio y bajo en sodio, lo que las hace muy recomendables para controlar la tensión arterial.

Sopa de arroz

Ingredientes para 4 personas:
200 g de arroz, 2 tomates, 100 g de cebolla, 1 l de caldo de verduras, 2 cucharadas de aceite de oliva y Una pizca de sal

Preparación:
En una cazuela, sofreír la cebolla picada fina con el aceite de oliva. En cuanto se dore, agregar el tomate picado y el caldo. Rectificar de sal y pimienta. Dejar cocer 10 minutos. Añadir el arroz y dejar cocer durante 15 minutos. Esperar diez minutos a que se cocine todo a fuego suave y sacar del fuego para que repose por espacio de otros 5 minutos. Remover y servir muy caliente.

Conejo guisado con champiñones y espárragos trigueros

Ingredientes para 4 personas:
1 conejo limpio y troceado,1 manojo de ajetes, 200 g de champiñones*, ½ cebolla, 2 tomates de rama, 3 cucharadas de aceite de oliva, sal, pimienta y romero fresco.

Preparación:
Trocear el conejo, salpimentar y dorar en una cazuela, a fuego fuerte, con el aceite de oliva. Reservar. En la misma cazuela, añadir la cebolla muy picada y pochar a fuego medio hasta que se torne transparente. Añadir los espárragos limpios y troceados y las setas, también limpias. Subir el fuego y, en cuanto empiecen a dorar, agregar los tomates pelados, despepitados y picados. Sofreír durante un par de minutos y añadir el conejo. Mezclar y agregar 200 ml de agua, salpimentar y tapar. Dejar cocinar durante 15 minutos, a fuego medio. Finalmente, añadir romero fresco y servir.

* En temporada podemos sustituir los champiñones por setas de cardo.

Zumo de granada y mandarina

Ingredientes para 4 personas:
1 kg de mandarinas, 1 kg de granadas, 4 palitos de canela

Preparación:
Exprimir las mandarinas y las granadas en el exprimidor y verter el zumo resultante en los vasos previamente enfriados en el frigorífico. Servir frio.

Valor nutricional total del menú (por ración)

  • Energía: 630 kcal
  • Proteínas: 29 g (18%)
  • Hidratos de carbono: 83 g. (52%)
  • Grasas totales: 21 g. (30%)
    • Saturadas: 4 g. (6%)
    • Monoinsaturadas: 12 g. (17%)
    • Poliinsaturadas: 3 g. (4%)
  • Colesterol: 47 mg
  • Fibra: 11 g.
  • Sodio: 77 mg.

Comida tipo de un día, planificada para una dieta de 2.000 kcal, con una distribución de principios inmediatos equilibrada, un aporte graso principalmente de origen monoinsaturado y un contenido alto en fibra y bajo en grasas saturadas, sodio y colesterol.

La granada, una fruta con mucha historia.

Como ya hemos podido ver anteriormente, la granada es una fruta con muchas propiedades beneficiosas para nuestra salud. Por este motivo no es de extrañar que haya sido tan reverenciada a lo largo de la historia.
Los antiguos egipcios utilizaban las granadas para sus ceremonias fúnebres y eran enterrados con ellas, mientras que para los babilonios, era imprescindible masticar sus granos para encarar con energía las batallas.
En la Grecia Clásica, el famoso médico Hipócrates recomendaba el jugo de la granada contra la fiebre y para aumentar las defensas de los individuos enfermos. El fruto incluso forma parte de su mitología. Según ésta, el primer granado fue plantado por la hermosa Afrodita y Hades, dios de los muertos, ofreció este fruto a Perséfone para conseguir retenerla en el inframundo.
En Roma era habitual que las novias llevasen un tocado de ramas de granado como símbolo de fertilidad.
En oriente es también es considerada como un símbolo de amor y fecundidad, de hecho en China era tradición ofrecer este fruto a las parejas recién casadas para propiciar que la descendencia fuera numerosa.
El pueblo árabe sentía tal veneración hacia este fruto que incluso le pusieron su nombre a la ciudad de Granada, siendo desde entonces el emblema de la misma. Cuando los reyes católicos tomaron la ciudad andaluza, incorporaron su símbolo al escudo de España, símbolo que perdura aun en nuestros días.