Las nuevas guías americanas sobre el colesterol se centran en una evaluación del riesgo más personalizado

La evaluación del riesgo más personalizada y las nuevas opciones de medicamentos para reducir el colesterol en las personas con mayor riesgo de enfermedad cardiovascular (CV), se encuentran entre las recomendaciones más importantes en las guías actualizadas sobre el colesterol de la American Heart Association (AHA) de 2018.

La actualización de las recomendaciones sobre el colesterol refuerza la importancia de una vida saludable, la modificación del estilo de vida y la prevención. Tener el colesterol elevado a cualquier edad aumenta el riesgo cardiovascular significativamente. Por eso es tan importante que, incluso a una edad temprana, las personas sigan un estilo de vida saludable para mantener niveles adecuados de colesterol.

“El tratamiento para el colesterol elevado no es para todas las personas, y esta guía establece firmemente la importancia de la atención personalizada”, dijo el Dr. Michael Valentine, presidente del American College of Cardiology. “En los últimos cinco años, hemos aprendido aún más sobre las nuevas opciones de tratamiento y qué tipo de pacientes pueden beneficiarse de ellas. Al proporcionar una hoja de ruta de tratamiento para los clínicos, les estamos brindando las herramientas para ayudar a sus pacientes a comprender y gestionar sus riesgos y vivir vidas más largas y saludables”.

Un informe especial publicado simultáneamente como complemento de las pautas de colesterol elevado brinda una perspectiva más detallada sobre el uso de la evaluación cuantitativa del riesgo en la prevención de enfermedades cardiovasculares. La calculadora de riesgo sigue siendo una herramienta esencial para ayudar a los profesionales sanitarios a identificar en los pacientes el riesgo de enfermedad CV a 10 años.

Debido a que la calculadora utiliza fórmulas basadas en la población, las pautas actuales instan a los médicos a hablar con los pacientes sobre los “factores que aumentan el riesgo CV” y que pueden ofrecer una perspectiva más personalizada del riesgo de una persona, además de los factores de riesgo tradicionales. Los factores que aumentan el riesgo incluyen, entre otros, la historia familiar, el tabaco, el sobrepeso, así como ciertos biomarcadores de lípidos elevados, que ahora también incluyen la Lp(a). Esta información adicional puede marcar la diferencia en el tipo de tratamiento que necesita una persona.

En estas recomendaciones de la AHA se destaca el riesgo de enfermedad CV prematura que presentan los pacientes con Hipercolesterolemia Familiar (HF). Y se describen los predictores de nuevos eventos CV recogidos en la ecuación de riesgo del Estudio de Cohorte Español SAFEHEART.

En la prevención primaria y secundaria, cuando el colesterol elevado no se puede controlar con dieta o ejercicio, la primera línea de tratamiento siguen siendo las estatinas. Para las personas con alto riesgo de otro evento CV y cuyos niveles de LDL-Colesterol no disminuyen adecuadamente con la terapia con estatinas, se recomienda el uso adicional de ezetimiba. Si esa combinación no funciona lo suficientemente bien, se podría agregar un inhibidor de PCSK9 en los pacientes con muy elevado riesgo CV, entre los que destacan los pacientes con HF. Una vez que se inicia el tratamiento se debe evaluar la adherencia y la efectividad a las 8-12 semanas con una analítica de lípidos en ayunas, y luego volver a realizar la prueba cada 3-12 meses según las necesidades de cada paciente.

Otro aspecto nuevo de las guías es la recomendación de la medición de calcio en las arterias coronarias mediante la imagen vascular no invasiva en personas con riesgo CV y en las que las decisiones sobre el tratamiento son menos seguras. Esta medición de la placa calcificada se debe realizar en un centro cualificado que ofrezca la tecnología más actual.

Reconocer el efecto acumulativo del colesterol elevado a lo largo de toda la vida, identificarlo y tratarlo de manera temprana puede ayudar a reducir el riesgo de enfermedad CV de por vida como el que produce la Hipercolesterolemia Familiar. Las pruebas selectivas de colesterol son apropiadas para niños a partir de los dos años de edad que tienen antecedentes familiares de hipercolesterolemia o enfermedad CV prematura. En el resto de los niños, una prueba inicial se puede considerar entre las edades de nueve y 11 años y luego nuevamente entre los 17 y los 21 años. Debido a la falta de evidencia suficiente, en los jóvenes sin HF no hay recomendaciones específicas para este grupo de edad. Sin embargo, es esencial que realicen un estilo de vida saludable, sean conscientes del riesgo de los niveles elevados de colesterol y reciban el tratamiento adecuado para reducir el riesgo de enfermedad cardiovascular.

Este enfoque de una vida saludable para reducir el riesgo de enfermedad CV debe comenzar a una edad temprana. Es posible que los niños no necesiten medicamentos, pero el inicio de conductas saludables cuando son pequeños puede marcar una diferencia en su riesgo de por vida. La identificación del colesterol elevado en los niños, debería alertar a los médicos para evaluar a otros miembros de la familia y descartar una Hipercolesterolemia de origen Familiar, porque la concienciación y el tratamiento pueden salvar vidas.

Fuente: Guideline on the Management of Blood Cholesterol. Circulation and JACC 2018